jueves, 21 de agosto de 2014

Estrenarán en Cuba documental sobre la gira de Silvio Rodríguez por los barrios

"Canción de barrio", documental que recuenta los dos primeros años de la "gira interminable" del cantautor Silvio Rodríguez por barrios cubanos, se estrenará en la Sala Charles Chaplin de la Cinemateca de Cuba.
La premier del filme, dirigido por Alejandro Ramírez Anderson, está programada para el jueves 28 de agosto a las 8:00 pm.
Ramírez, junto a su equipo, ha sido parte del recorrido del trovador desde el primer concierto en La Corbata hace ya 4 años. La mitad de esta trayectoria de más de 50 conciertos se cuenta en la voz de no pocos protagonistas: los artistas, seguramente, pero en primerísimo lugar la gente del barrio, cuyo testimonio es la "canción" que hace a Silvio sentir este proyecto más como necesidad que como aventura.
El documental de 80 minutos, resultado del esfuerzo de los Estudios Ojalá y Producciones Canek, narra en consonancia con el ritmo en que late la vida de los barrios cubanos. Un ritmo que se debate entre lo acelerado y, con demasiada frecuencia, lo melancólico.

Cretino televisivo Eduardo Inda desmiente informes de UNICEF y la FAO: asegura que en Cuba la infancia está desnutrida

Eduardo Inda
José Manzaneda, coordinador de Cubainformación
Los últimos informes de UNICEF confirman que Cuba es la única nación de América Latina sin desnutrición infantil severa (1). Juan José Ortiz Brú, representante durante años de esta organización, ha reconocido en numerosas ocasiones la situación de privilegio de la infancia cubana en el contexto de los países de América Latina. "Es increíble. Aquí (en Cuba) no hay redes de maltrato, de prostitución, de exclusión. No hay niños teniendo que ganarse la vida en la calle vendiendo chucherías, o limpiando los parabrisas de los carros. Tampoco hay ningún niño que esté trabajando. Es decir, la calidad de vida -la calidad de vida, no el nivel de vida- de la infancia cubana es un logro único, único", decía el español Juan José Ortiz Brú a la prensa cubana (2).
Pero los reconocimientos a Cuba por parte de UNICEF no llegan a la opinión pública internacional, permeable, sin embargo, a los disparates sobre este tema que son vertidos en algunas tertulias televisivas. Eduardo Inda (3), periodista del diario El Mundo y habitual tertuliano de varias cadenas de televisión españolas, se atrevía a contradecir a UNICEF y aseguraba -sin que nadie le rebatiera- lo siguiente: "Yo conozco Cuba, y en Cuba (las niñas y los niños) están desnutridos, malnutridos" (4).
Ninguno de los grandes diarios, radios o canales televisivos españoles han publicado una línea sobre el reconocimiento que recibió el Gobierno cubano, en marzo de 2014, de parte de la FAO, la Organización de Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura, por sus logros contra el hambre (5). Tampoco informaron de la carta que el Director General de la FAO, José Da Silva, envió un año antes al expresidente cubano Fidel Castro, felicitando a su país por el mismo motivo (6).
Por el contrario, cientos de miles de personas han podido escuchar las explicaciones tan "científicas" del tertuliano Eduardo Inda sobre cómo se detecta la desnutrición infantil en Cuba: "Los niños en Cuba, en general, son niños muy delgados, a los cuales se les marcan las costillas. ¿Por qué? Porque no se les da de comer".
Los informes, los reconocimientos y las declaraciones de representantes de UNICEF o de la FAO no dejan lugar a dudas sobre este tema. Tampoco ocultan los problemas y dificultades a superar en Cuba en materia de alimentación: la aún escasa producción agrícola nacional, los altos precios en los mercados agropecuarios, o la poca variedad de la dieta alimenticia (7).
Pero el valor de estos informes reside, fundamentalmente, en que comparan la situación de Cuba con la de otros países con niveles similares de desarrollo económico, pero con un sistema de economía capitalista, y en los que el hambre y la desnutrición infantil sí son una realidad documentada y verificable (8). Aunque esta no nos la cuenten cretinos televisivos como Eduardo Inda.
"Las políticas públicas en favor de la infancia han sido una prioridad (en Cuba) desde hace muchos años, lo que ha conseguido algo verdaderamente inaudito en el mundo en desarrollo: que de los cientos de millones de niños y niñas que sufren gravísimas vulneraciones de sus derechos -muchos mueren diariamente por causas absolutamente evitables- ninguno sea cubano". Juan José Ortiz Brú, exrepresentante de UNICEF para Cuba (9).

NOTAS:
(1) http://www.eldiario.com.ar/diario/internacionales/78484-cuba-sin-desnutricion-infantil.htm
(2) https://www.youtube.com/watch?v=NvWnvOeDbdY
(3) http://es.wikipedia.org/wiki/Eduardo_Inda
(4)                      http://www.lasexta.com/programas/al-rojo-vivo/noticias/inda-contesta-iglesias-cuba-ninos-estan-malnutridos-porque-les-dan-comer_2014071800159.html
(5)                      http://www.rlc.fao.org/es/paises/cuba/noticias/cuba-recibio-reconocimiento-de-la-fao-por-haber-erradicado-el-hambre/
(6) https://www.youtube.com/watch?v=84GviPmmnHw
(7) http://www.cubadebate.cu/opinion/2014/03/10/agricultura-encuba-donde-esta-la-papa/
(8)                        http://www.oxfamintermon.org/es/campanas-educacion/entrevista/entrevista-hambre-cronica-en-guatemala-no-es-solo-un-problema-de-justi
(9) https://www.youtube.com/watch?v=5r6lg6n2mjE

Los “agronegocios”,el control del dólar y las amenazas a la soberanía económica de la Argentina

Atilio A. Boron
A diferencia de otros países de América Latina, la historia económica argentina presenta como uno de sus rasgos más distintivos la periódica aparición de restricciones en el sector externo ocasionadas por la escasez de dólares para sostener las necesidades de la importación y, en mucho menor medida, el ahorro de las capas medias. En estos días se ha conocido, si bien no de manera oficial y explícita, que el puñado de gigantescas cerealeras que controlan la producción y exportación de granos y oleaginosas de este país sólo han procedido a vender poco más de la tercera parte de la última cosecha: un 37 por ciento. En otras épocas a esta altura del año ya habían liquidado las dos terceras partes, pero esta vez tal cosa no ocurrió. Al actuar de esta manera las multinacionales dominantes en el sector han disminuido significativamente el aporte de dólares a la economía argentina que, como es bien sabido, ha sufrido en las últimas décadas un acentuado proceso de internacionalización y de concentración en manos de grandes oligopolios extranjeros, todo lo cual intensifica la demanda de la divisa estadounidense en las más diversas ramas de la actividad económica.
Son varios los factores de orden especulativo que explican esta conducta. En primer lugar, al promover una devaluación del peso se aumenta la rentabilidad de los sectores agrarios, mecanismo archiconocido y archiprobado para propiciar una transferencia de ingresos desde asalariados y consumidores hacia el capital más concentrado y sus aliados. Los“agronegocios” comandados por las megacerealeras, con Cargill a la cabeza, y sus socios terratenientes adoptaron esta conducta acicateada por todos los informes técnicos que pronosticaban la continuidad de la tendencia bajista de la soja y como una manera de resarcirse de las pérdidas que aquella podría ocasionar con una fuerte devaluación del peso. Ante ella había otra alternativa: vender lo antes posible y evitar un mayor deterioro del precio de la oleaginosa. Pero optaron por retener sus ventas, estimulados por los consejos de los desprestigiados “gurúes” de la citiporteña que aconsejaron no vender la cosecha porque la devaluación del peso sería inminente.Este comportamientodemuestra la falsedad de las afirmaciones que aseguran que “el campo está endeudado”, como dicen sus apologistas, porque si lo estuviera sus agentes venderían la totalidad de la cosecha para salvar sus deudas. Y se demuestra asimismo el carácter fuertemente especulativo del comportamiento del complejo del “agronegocios” y, por otra parte, la incomprensible indefensión en que se encuentra el estado nacional ante sus maniobras que lo convierten, de hecho, en un factor de desestabilización económica al imponer una política como la devaluación del peso, contraria a la promovida por el gobierno nacional.
En otras palabras, la estructura y lógica de funcionamiento del sector agrario muestra la existencia de una coalición dotada de una formidable capacidad de extorsión sobre el gobierno nacional. En el centro de esta telaraña de intereses rurales se encuentra un puñado de gigantescos oligopolios entre los que sobresalen, aparte de la ya mencionada Cargill,  Bunge, ADM, Louis DreyfusCommodities, AGD, Molinos Río de la Plata, Nidera, Molino Cañuelas, Los Grobo Agropecuaria y Aceitera General Deheza. El segundo círculo de esta alianza lo conforman una vieja y nueva gran burguesía terrateniente (esta última, procedente del intenso proceso de desmonte y ampliación de la frontera agrícola y la desposesión de las comunidades tradicionales y los pueblos originarios);y el tercero es un vasto pero decreciente, debido al veloz proceso de concentración de la propiedad fundiaria, conglomerado de medianas y pequeñas propiedades agrícolas atrapadas por una formidable revolución tecnológica que las ata de pies y manos al grupo de empresas multinacionales dominantes del complejo. Este núcleo hegemónico asienta su primacía por su colosal dimensión empresarial, de alcance planetario; porque detenta el monopolio de la tecnología alimentaria de última generación y porque tiene en su poder la llave que abre la puerta de los mercados mundiales y, por eso, está en condiciones de fijar el precio de los granos, de conceder préstamos a los sectores más débiles del complejo –desplazando progresivamente de esa función al Banco de la Nación Argentina y otras entidades bancarias y abriendo un potencial frente de conflicto entre los “agronegocios” y el sistema bancario en la disputa por la renta financiera-, de transportar y acopiar su cosecha y de proveerles el paquete tecnológico, las semillas, fertilizantes y pesticidas para comenzar la siguiente campaña. El sector hegemónico de esta alianza es, de lejos, la que se lleva la parte del león de la rentabilidad del sector: vende en el exterior, percibe dólares por sus operaciones y sus gastos locales (sueldos, combustibles, transporte, instalaciones, impuestos) se abonan en pesos.
A diferencia de Chile, en donde los ingresos del principal producto de exportación, el cobre, van a parar al fisco; o de Venezuela, en donde el producido por la exportación petrolera pasa directamente a las arcas del estado, en la Argentina los ingresos de las exportaciones agropecuarias (y las mineras) quedan en manos de empresas privadas y extranjeras. En menor medida esto también se reproduce con las exportaciones industriales. El resultado de esta infeliz ecuación es que las divisas que el país necesita para motorizar su desarrollo, promover el avance industrial, financiar sus programas sociales y satisfacer la demanda interna de dólares está sujeta al arbitrio de un puñado de grandes multinacionales.
Ante ello, la única alternativa razonable para enfrentar la crisis del sector externo es la nacionalización del comercio exterior mediante la creación de una “aggiornada” Junta Nacional de Granos que asuma el control de las exportaciones agropecuarias de la Argentina y corte de raíz el chantaje al que el estado nacional se ve sometido por las multinacionales del “agronegocios”. Organismos de este tipo existen en países que para nada pueden ser acusados por los representantes del “campo” como “populistas”. Nos referimos a Australia, Nueva Zelandia y Canadá, que tienen instituciones de este tipo para regular y monitorear todo lo concerniente a la producción y las exportaciones agropecuarias. Como es bien sabido la Argentina tenía una agencia de este tipo desde 1933, y sobrevivió con distintas restructuraciones y nombres hasta que el gobierno de Carlos S. Menem dispuso la disolución de la misma con el Decreto 2294 de 1991. Desde entonces las actividades regulatorias que antaño ejercía la JNG no desaparecieron, como dicen los apologistas de la desregulación, sino que fueron privatizadas y quien hoy ejerce esas funciones de regulación son las multinacionales cerealeras, lo cual constituye un tremendo disparate.Es decir, se pasó de un control público condicionado por los mecanismos democráticos de la república, a otro de carácter privado, absolutamente descontrolado y que se mueve en función de una estrategia mundial de maximización de beneficios. Y, por eso mismo, esas multinacionales son las que tienen la capacidad para decidir, vía su control de las exportaciones y su estrategia de ventas, cuál será la oferta de dólares con que contará la economía argentina y si esta puede avanzar por la senda del crecimiento o, producto de un estrangulamiento originado en el sector externo, hundirse progresivamente en la recesión.
Por eso, y tal como lo decíamos en un trabajo anterior, la estatización del comercio exterior no puede ser una medida aislada.  Por el contrario, se  necesita un enfoque integral dado que, a diferencia de la vieja JNG, debe:

(a) incluir bajo su jurisdicción a toda la cadena de producción y  comercialización del sistema agroalimentario, hoy controlado por las multinacionales, lo que debería rematar en la creación de una Junta Nacional Agroalimentaria, con las salvedades que plantearemos más abajo;

(b) examinar y promover una reforma impositiva  especialmente diseñada en función de las nuevas realidades del capitalismo agrario y que permita poner en marcha un eficaz sistema de control que evite las sobre y sub facturaciones de los distintos componentes del “agronegocios”; y, finalmente,

(c) re-estatizar los puertos de la Hidrovía Paraná-Paraguay, privatizados por el menemismo y que constituyen verdaderos “estados dentro de un estado” que se prestan para toda clase de maniobras fraudulentas del complejo sojero-cerealero.

Estas medidas deben ser puestas en práctica con la mayor celeridad, porque el ritmo de la crisis no tolera dilaciones. Por supuesto, las mismas requieren de imaginación, solvencia técnica y experiencia práctica. No se trata de resucitar la antigua Junta Nacional de Granos o al Instituto Argentino para la Promoción del Intercambio, el IAPI de la época del primer peronismo, porque el capital ha creado nuevos instrumentos financieros (compraventa a futuro, swaps, derivativos, etcétera) y la tecnología importantes innovaciones (como el silo bolsa, para citar sino un ejemplo, que independiza al productor del riesgo que se le arruine la cosecha a la vez que le permite postergar su venta hasta que el precio sea conforme a sus expectativas) todo lo cual exige de dispositivos muchos más sofisticados que antaño para asegurar el control público de la riqueza originada en el sector agrario.
De lo anterior se desprende la necesidad de concebir una agencia estatal que regule a la totalidad del sistema agroalimentario del país, desde su origen hasta su comercialización minorista, algo bien diferente a la JNG o el IAPI. A tales efectos será decisivo, para garantizar la viabilidad práctica de esta iniciativa, convocar a un gran movimiento popular capaz de construir un instrumento político que respalde esas iniciativas y otras más encaminadas a redefinir por izquierda el rumbo de la economía argentina: además de la largamente demorada reforma tributaria la elaboración de una efectiva política anti-inflacionaria que resguarde los ingresos de los asalariados y un replanteamiento radical de las políticas destinada a preservar la soberanía efectiva, no meramente retórica, sobre los bienes comunes de nuestro país, sobre todo en el sector minero e hidrocarburífero. Una convocatoria popular sin sectarismos, soberbias burocráticas o desmovilizadores verticalismos porque, de lo contrario, la respuesta de las clases y capas populares será una mezcla de impotencia, miedo paralizante ante la clara percepción del escarmiento que se cierne sobre ellas y, en algunos casos, indiferencia, mezcla que mucho tuvo que ver con el funesto desenlace sufrido por los gobiernos peronistas en 1955 y en 1976. Una decisión tan crucial e impostergable como la estatización del comercio exterior, cualquiera que sea su forma legal y jurídica, es antes que nada un hecho político que no puede ser producido por un decreto o una resolución firmada por un funcionario instalado en las “alturas” del aparato estatal. Se requiere del pueblo en las calles para defender esa política, factible si se reúnen las condiciones planteadas más arriba.
Para concluir, lo que en términos políticos se produjo en el apogeo del neoliberalismo menemista fue una gigantesca transferencia de soberanía en donde un área estratégica: la provisión de divisas, que en otros países está a cargo del –o fuertemente contralada por el- estado, fue cedida al puñado de megacorporaciones que controlan gran parte de los alimentos que consume la población mundial.  Esto constituye una aberración que debería haber sido corregida hace largos años, y que si no se lo hace ahora podría asestar un golpe mortal a todo proyecto económico que intente fundarse sobre la soberanía económica de nuestro país. Se trata, sin un ápice de exageración, de una cuestión de vida o muerte. Los remedios están al alcance de la mano. Habrá que ver si existe la voluntad política para aplicarlos, antes de que sea demasiado tarde.
NOTAS:
1. Durante el año 2013 las exportaciones del sector agropecuario ascendieron a unos 50.000 millones de dólares, incluyéndose en este total las Manufacturas de Origen  Agropecuario (MOA), que con 30.059 millones de dólares representaron un 36,2%  del total exportado mientras que los productos primarios–principalmente cereales y oleaginosos- sumaron ventas por 19.302 millones de dólares, un 23,3% del total exportado. Las exportaciones mineras sumaron en ese mismo año 4.136 millones de dólares.
2. Nótese que las reservas del Banco Central cayeron de poco más de 52.190 millones de dólares en el 2010 a 29.278 millones de dólares a fines de junio del 2014. No toda esta enorme fuga de capitales puede ser atribuida a las maquinaciones del complejo del “agronegocios”, pero sin duda que su contribución para llegar a tan lamentable resultado no fue para nada desdeñable.
3. Cf. nuestro “Argentina: ante la ofensiva de los oligopolios, ¡estatizar el comercio exterior!”, en ALAI, 30 Enero 2014, http://alainet.org/active/70910

martes, 19 de agosto de 2014

Israel pregunta a sus soldados cuan divertida ha sido la invasión a Gaza

Resumen Latinoamericano
Luego de verdaderas atrocidades cometidas por las Fuerzas Armadas de Israel en la Franja de Gaza, el mando militar israelí añade más cinismo a esta guerra al sacar un cuestionario en el que pregunta a sus soldados sobre lo divertido de la operación.
Quizá suene cínico denominar 'Borde Protector' a la operación que ya se ha cobrado la vida de 2.016 palestinos, pero el cinismo parece no tener límites entre el mando militar de Israel.
"¿Qué aprendí sobre mí mismo durante la operación?". "¿Qué fue lo que más me hizo reír?": estas son algunas de las preguntas que figuran en el cuestionario redactado por el Ejército de Israel para que sea cumplimentado por los soldados que han participado en la operación en Gaza, según 'Jerusalem Online.
El cuestionario insta a los soldados de la Fuerza Aérea a describir qué es para ellos la operación Borde Protector y a contar:
    "Algo divertido que me ha pasado durante la operación"
    "Mis sentimientos/emociones en relación a la operación"
    "Algo que he aprendido sobre mí durante la operación"
Además los autores de la encuesta afirman estar "orgullosos" de los soldados y les piden que envíen fotos de la operación a través de la red de correo electrónico de los militares.

lunes, 18 de agosto de 2014

Sobre estereotipos y sospechas

Enrique Ubieta Gómez
Hace unos días salía yo caminando de mi centro laboral, cuando una persona a la que aprecio llegaba en su carro. Paró para saludarme y en tono jocoso me dijo: “tu personalidad no se ajusta a que estés caminando bajo este sol”. “Hace mucho tiempo que no tengo carro, ni privado ni estatal”, respondí sorprendido. Todavía alcanzó a ripostar: “pero te llevan a los lugares…”  Sé que mi interlocutor bromeaba, y que sus palabras no albergaban alguna segunda intención. Simplemente, se imponía el estereotipo. Permítaseme decirlo rápido: bailo casino, me gusta la pelota (suelo ir al estadio) y no tengo carro. Pero quisiera tenerlo, aclaro. Con él haría que mis horas de trabajo y de esparcimiento fuesen más productivas. La mayoría de las veces no consigo un chofer de piquera que me lleve a las actividades propias de mi labor. Defiendo la cultura del ser, no la pobreza. Y no presumo de ser pobre. Algunos suponen que si apuesto por el ser, frente al desenfrenado tener consumista, es porque mi vida está cómodamente asegurada. Desde otra esquina, la de la mala fe, la contrarrevolución intenta vender la idea de que si defiendes al (contra) poder revolucionario, es porque tienes miedo o porque recibes prebendas. Como el camino a pie es largo, seguí con mis meditaciones.
Los estereotipos crean prejuicios. En una entrevista recientemente publicada, Silvio decía con razón que los dirigentes están en la obligación de conversar con la gente, de llegar a conclusiones propias, que partan del “original” y no de “versiones” que por lo general yerran. Lo decía al recordar que Haydée Santamaría se sentó a escucharlo, cuando su imagen llegaba cargada de prejuicios e incomprensiones, cuando “lo archivaban en copias y no en originales”, como dice en una canción. Pero sucede otro tanto a la inversa: si usted acepta una responsabilidad, la gente busca los estereotipados “por qué” fuera del ámbito del compromiso revolucionario y de la voluntad de servicio, a pesar de que hay caminos mucho más expeditos y redituables para la obtención de prebendas y privilegios en la Cuba de hoy. La sociedad que defendemos a contracorriente reivindica una moral que no es la que predomina en el mundo. El pueblo acepta el reto a condición de que sus dirigentes la practiquen. Se impone la sospecha en unos y otros: un acto de vigilancia colectiva que puede convertirse, paradójicamente, en paranoia, en un obstáculo para el triunfo. Ninguna otra sociedad es más sensible a la llamada “doble moral”. Y ninguna otra sociedad necesita más de la confianza en el otro.
Aprovecho la ocasión para saldar una incómoda deuda. Durante el Congreso de la UPEC, al que asistí como invitado, apareció de repente en la sala un actor que se había maquillado y vestido como José Martí. Su rostro era muy parecido al del Prócer cubano y el actor había estudiado sus textos y su personalidad, lo que añadía verosimilitud a su interpretación. Muchos se fotografiaron con él, como si se tratase del propio Martí. A mí, sin embargo, me produjo una impresión ambigua. Creo que necesitamos más de los parecidos esenciales, y menos de los aparentes: si Martí estaba en el espíritu de las discusiones, no era necesario traer a un actor que lo representara y dijera, “van bien”. Escribí un artículo que titulé “Imitadores del ser y la nada”, y lo publiqué en el mensuario La Calle del Medio. El texto menciona de pasada el hecho descrito, y se centra en aquellos que viven “disfrazados” de otras personas (de Hemingway o de Elvis Presley, por ejemplo), para terminar censurando a quienes imitan simplemente el glamour (asociado al tener) de fugaces “estrellas” de moda. Al paso de los días, ocurrió algo inesperado.
El actor que había interpretado a Martí leyó mi texto y sintió que había sido evaluado su trabajo desde un inaceptable estereotipo. Esto lo supe por terceros, pues la carta a la redacción que envió su hija y que con gusto publicaría en La Calle del Medio, al parecer fue dirigida a una dirección equivocada. Lo de la carta, además, lo supe por un artículo aparecido en el portal Rebelión sobre las incomprensiones que ha sufrido el artista y su grupo teatral, absolutamente ajenas a mi reflexión. El autor de ese texto reivindica el martianismo esencial de un hombre que, dice, ha consagrado su vida al arte, con escasos recursos y retribuciones. Nadie escapa a los estereotipos, y quiero reconocer que probablemente juzgué mal al hombre que es Roberto Albellar Hernández. Pido disculpas. Su mención no se ajustaba a la intención de mi análisis, que sigo considerando válido. Los estereotipos nos tienden trampas a todos.

jueves, 14 de agosto de 2014

Fotos de otras fotos que hablan de Fidel

Excelentes imágenes deYuliat Danay Acosta, tomadas en la exposición de fotos y audiovisuales "Fidel es Fidel" de Roberto Chile, como homenaje al líder histórico de la Revolución cubana en su cumpleaños 88.
El pintor Javier Guerra y la cantante rastafari del duo Espacios
Deborah, hoy de 82 años, bordaba los grados de Comandante en jefe que llevaba Fidel

Obra de Ernesto Rancaño sobre una foto de Roberto Chile

Hillary Clinton: entre los anhelos presidenciales y la geopolítica imperial


Omar Rafael García Lazo
Se puede afirmar con seguridad que en EE.UU. ya ha arrancado la carrera electoral por la silla que dejará Obama en enero de 2017. Y una de las aspirantes, hasta el momento, parece ser la ex Senadora, la ex Primera Dama y la ex Secretaria de Estado Hillary Clinton.
La señora tiene aval, de eso no hay duda, y carácter. Y conoce, porque de eso ha vivido gran parte de su vida, los intríngulis del Imperio, incluidos aquellos donde se teje, sin desparpajo, los hilos del poder de la nueva Roma.
¿Por qué digo con énfasis que ya la señora está en campaña? Pues, porque más allá de que desde hace años se conocen sus deseos de ser la primera presidenta de EE.UU., sus recientes acciones así lo evidencian.
Primero sacó su ya afamado libro Hard Choices (Decisiones difíciles), jugada que se hace habitual últimamente en todo aquel que se proponga ser presidente en ese país. La Clinton en su libro, que le ha permitido recorrer gran parte del territorio estadounidense, hace algunas “revelaciones” y expone criterios vectorialmente distintos pero no contrarios a los que reflejaba la política exterior que desde la Secretaría de Estado se encargó de defender y ejecutar y de colaborar también en su diseño.
Que si el “embargo” a Cuba no es el camino para derrotar la Revolución Cubana, que si Chávez era un dictador, que si el acuerdo entre Irán, Turquía y Brasil en el 2010 no podía ser aceptado por Washington, que si las ayudas humanitarias deben ser intencionadas…y otras curiosidades más que, insertadas en los paquetes mediáticos producidos en serie por las fábricas informativas afines al poder, tratan de presentarnos a una mujer con criterio propio, presta y abierta a los cambios. Así nos vendieron a Obama. Pero lo cierto es que, matices más, matices menos, es obvio que la Clinton se debe al sistema.

Al César, lo que es del César.
Ahora, en su afán por no salir de la palestra, se aparece con un bombazo en una nueva entrevista publicada en la revista The Atlantic. Según la dama, el ejército terrorista autoproclamado Estado Islámico pateado en Siria y avanzando en Iraq, tomó fuerza debido al fracaso de Obama en su estrategia contra Siria.
No se puede negar que existen especímenes estadounidenses que nacieron para la política y el sistema los aúpa y promueve. Y esta señora es uno de ellos. La versátil oratoria y los vericuetos lingüísticos forman parte de la habilidad de la ex secretaria que con un dominio extremo de los eufemismos se llenó de valor para afirmar que si EE.UU. hubiera entrenado a tiempo al Ejército Libre de Siria, la cosa hubiera sido distinta.
Quien quiera chambelona que compre, y el que no, que se informe. ¿Cómo es posible semejante chiste de mal gusto de la próxima precandidata a la presidencia del Imperio? ¿Acaso pretende hacerle creer a alguien que EE.UU. con toda su tecnología y redes de espías no conocían la catadura moral ni las fuentes de suministros de los rebeldes sirios? ¿Acaso pretenden hacernos creer que no participaron en su organización con el apoyo de sus aliados árabes antisirios y la participación entusiasta de Israel?
Aunque la Clinton cacareó, pero con la necesaria prudencia, la necesidad de apoyar con más fuerza a los mercenarios y terroristas sirios que intentaban sacar del poder a Bashar Al Assad,  lo cierto es que ahora la señora intenta zafarse con suficiente tiempo del desastre en que han convertido al Medio Oriente, responsabilidad que debe asumir junto a Obama, pero que para ser justos, recae también en la dinastía Bush.
Afirmar, como lo hizo la Clinton, que la oposición siria no es creíble, es un desmarque cínico del pantano que han provocado en un país que tiene fronteras con Líbano, Israel, Jordania, Turquía e Iraq. Eso se sabía desde el primer instante, cuando se pudo conocer, a través de fuentes imparciales, los crímenes de lesa humanidad que cometieron en su avance los opositores armados.
Pero si algo positivo se puede sacar de las declaraciones de la Clinton, más allá de confirmar, por enésima vez, la naturaleza imperial de los políticos estadounidenses, es la constatación de que el fracaso de Obama que ella pregona, se convierte en un reconocimiento implícito del éxito de Rusia en Siria.
No olvidemos que Moscú, con maestría política y apoyo decidido a Al Assad, frenó en seco el intento de desplazar la línea roja que para Rusia significa Siria. Porque en el Kremlin y en medio mundo se sabe que el objetivo siguiente sería Irán y el mar Caspio, con sus recursos energéticos y líneas de distribución y rutas comerciales, algo verdaderamente inaceptable para el renacido Oso.
Así están las cosas por el Imperio. Se supo hace algunas horas que la señora llamó a Obama para explicarle que sus declaraciones sobre la política hacia Siria no son un ataque personal y que lo abrazaría en una reunión que tendrían. Si la cosa no fuera tan seria, movería a la risa. Por lo pronto, Obama tiene que comprender. Así es la política.


Washington: encuerados sus planes contra Cuba

Ángel Guerra Cabrera
Las operaciones desestabilizadoras contra Cuba filtradas por la agencia AP confirman que Estados Unidos ha mantenido invariable su política de cambio de régimen en la isla durante los dos términos presidenciales de Barak Obama. Así que también recae responsabilidad por ella en la ex secretaria de Estado y actual aspirante presidencial Hillary Clinton.
Esta política emana de leyes que apuntan expresamente a la destrucción de la Revolución Cubana. Entre ellas las referentes al bloqueo, que Obama ha endurecido exponencialmente por la astronómica cuantía de las multas a bancos extranjeros que realizan operaciones con Cuba. Pero también forma parte de la acentuación de la vieja práctica gringa tendente a eliminar a todo gobierno que rechace someterse a sus proyectos de saqueo de recursos, control político y empobrecimiento de su población, así sea mediante la subversión o la guerra.
Del 2002 a la fecha, solo en América Latina, hemos visto intentos de golpe de Estado en Venezuela, Bolivia y Ecuador, golpes de Estado consumados en Honduras y Paraguay y acciones de desestabilización financiera y mediática en grande  contra Argentina y Brasil. Los planes estadunidenses para derrocar al gobierno de Venezuela, relanzados en febrero de este año, derrotados por la enérgica acción del chavismo pero solo pospuestos, reúnen los requisitos de la denominada guerra de cuarta generación, elemento predominante en la estrategia desestabilizadora yanqui a escala internacional.
La ofensiva de Estados Unidos contra Rusia y el cerco que está cerrando contra China son paradigmas de acciones subversivas multifacéticas de gran complejidad, insertas en el incremento de su agresividad y afanes de mantener una hegemonía que se le está deshaciendo.
Las más recientes de las filtraciones sobre Cuba nos hablan de la contratación de jóvenes costarricenses, peruanos y venezolanos para detectar posibles activistas disidentes en las universidades cubanas que en su momento actuaran como organizadores de una revolución “de terciopelo”. La AP ha dado a conocer hasta nombres y apellidos de sus operadores más importantes. Cuando se enlazan este proyecto con la misión del contratista de la Agencia para el Desarrollo Internacional Alan Gross,  actualmente cumpliendo una pena de prisión en Cuba, y  los  denominados Zunzuneo y Piramideo –redes tipo Twitter que servirían para vincular a decenas de miles de jóvenes cubanos a acciones desestabilizadoras-, toma forma un plan articulado para en su momento provocar una rebelión en Cuba.
Ya la AP se encargó de informarnos que Alan Gross no es el judío noblote pintado por el departamento de Estado, que fue a llevarle internet a esa comunidad religiosa en Cuba. Aunque en el juicio se habían probado convincentemente sus delitos,  lo relevante es que nos lo confirma la más conocida agencia de noticias de Estados Unidos: Gross  fue a instalar en Cuba tecnologías de comunicación usadas por el Pentágono y la CIA, actividad que vulnera grave y groseramente la soberanía nacional y las leyes cubanas. Por cierto, es evidente que a Washington no le preocupa en lo más mínimo la suerte del contratista como hipócritamente declara puesto que después de su detención y condena continuó desarrollando a todo tren acciones subversivas contra Cuba
Ante el hecho rotundo de no haber podido crear en la isla una fuerza opositora contra la revolución, Estados Unidos parece haber apostado a una rebelión juvenil. Como mantiene vengativa e injustamente presos a tres antiterroristas cubanos  evita arriesgar sus agentes en Cuba y manda a realizar la tarea a latinoamericanos subcontratistas que  llegado el caso le permitan negar su  involucramiento.
Víctima de su incurable incapacidad de analizar la compleja sociedad cubana Washington actúa  como si la mayoría de la juventud isleña no fuera revolucionaria, patriota y decidida a enfrentar cualquier plan subversivo imperialista por crítica que pueda ser su visión sobre aspectos de la realidad política del país.
La impudicia de Estados Unidos llega al extremo de organizar un seminario para la prevención del VIH como fachada del intento de reclutar jóvenes en la Universidad de Santa Clara ¡en el país caribeño con menor incidencia del mal, inferior a la de Estados Unidos y Canadá!

miércoles, 13 de agosto de 2014

Fidel, poema de Juan Gelman

dirán exactamente de fidel
gran conductor el que incendió la historia etcétera
pero el pueblo lo llama el caballo y es cierto
fidel montó sobre fidel un día
se lanzó de cabeza contra el dolor contra la muerte
pero más todavía contra el polvo del alma
la Historia parlará de sus hechos gloriosos
prefiero recordarlo en el rincón del día
en que miró su tierra y dijo soy la tierra
en que miró su pueblo y dijo soy el pueblo
y abolió sus dolores sus sombras sus olvidos
y solo contra el mundo levantó en una estaca
su propio corazón el único que tuvo
lo desplegó en el aire como una gran bandera
como un fuego encendido contra la noche oscura
como un golpe de amor en la cara del miedo
como un hombre que entra temblando en el amor
alzó su corazón lo agitaba en el aire
lo daba de comer de beber de encender
fidel es un país
yo lo vi con oleajes de rostros en su rostro
la Historia arreglará sus cuentas allá ella
pero lo vi cuando subía gente por sus hubiéramos
buenas noches Historia agranda tus portones
entramos con fidel con el caballo.
Juan Gelman, del poemario Gotán (1962)
(regalo de Sheyla, desde La Jiribilla)

Fidel cumple 88

Foto de Ismael Francisco
Foto de Ismael Francisco
En primer plano, una obra conjunta del pintor Ernesto Rancaño y el fotógrafo Roberto Chile. Foto de Calixto N. Llanes
Escultura en bronce "La estrella de Fidel" inspirada en una de las fotografías emblemáticas de la exposición. Foto de Calixto N. Llanes

E. U. G.
Fue multitudinaria la asistencia a la exposición que se inauguraba. Los salones del Memorial José Martí, que suelen exhibir muestras de carácter histórico o artístico de alto nivel, estaban desbordados. Roberto Chile lo dijo: no convoca esta vez el creador, el fotógrafo, con las piezas exhibidas, sino el fotografiado, que es también un creador, uno de los más grandes revolucionarios de la historia universal. Asistieron, desde luego, algunos de los protagonistas de su Generación, la del Centenario, el comandante de la Revolución Guillermo García, Armando Hart, Chomy, el Gallego Fernández..., y un público heterogéneo, de generaciones diversas, artistas, héroes más jóvenes, como Fernando González, niños. Necesitamos a Fidel. Necesitamos su espíritu indomable. Fidel es Fidel, se titula la muestra, con una certera frase de Raúl. Fidel no termina en Fidel, titulaba yo un artículo que en su cumpleaños anterior publiqué en este mismo blog, y que aparece en mi libro Ser, parecer, tener (2014). Aquí les dejo el link.

martes, 12 de agosto de 2014

Todas y todos somos Hamas

María Landi

Si es Hamás lo que odian, déjenme decirles que la gente que han matado no tiene nada que ver con Hamás. Son mujeres, niños y ancianos, cuya única preocupación era que la guerra acabara para poder volver a su vida cotidiana. Pero déjenme decirles que han creado miles –no, millones– de partidarios de Hamás, porque todos nos hemos convertido en Hamás, si para ustedes Hamás significa mujeres, niños y familias inocentes. Si para ustedes los civiles y las familias son Hamás, entonces yo soy Hamás, ellos son Hamás y todos somos Hamás.
                                                     Asmaa Al-Ghoul (activista y escritora feminista de Gaza).

Las escuelas llenas de familias refugiadas son Hamas. Las ambulancias y los hospitales son Hamas. Las mezquitas, las viviendas, los mercados y la infraestructura urbana son Hamas. Los paramédicos y las maestras son Hamas. Las funcionarias de la ONU en Gaza son Hamas. Y sobre todo las niñas y niños muertos (450) y gravemente heridos (3000) son Hamas. También los periodistas que informan lo que ven son Hamas.  La sociedad civil internacional que rechaza el genocidio en las calles apoya a Hamas y es antisemita; y las israelíes y los judíos que en todo el mundo gritan “¡NO en mi nombre!” se odian a sí mismos.
Hamas es la causa de todo. Es el comodín que sirve para justificar el genocidio que Israel está cometiendo en Gaza. Como Al Qaeda era la justificación para invadir Afganistán e Irak. No importa que EEUU nunca encontrara las armas de destrucción masiva, como tampoco la ONU encontró armas en la primera escuela de UNRWA bombardeada. Israel siguió bombardeando escuelas y asesinando civiles en Gaza (donde 40% de la población es menor de 15 años, y donde no hay adónde huir, porque Israel bloquea a Gaza por aire, tierra y mar desde hace 8 años).
Según el gobierno y el 85% de la sociedad israelí, la culpa de la destrucción de Gaza es de Hamas. No debe de haber en el mundo un fenómeno de negación colectiva tan patológico; pero dejemos que los sicólogos sociales expliquen en qué resulta el abuso de “la industria del Holocausto” (Norman Finkelstein dixit) y la pretensión de exclusividad sobre la victimización. Hamas es el agresor, e Israel es la víctima; aunque los números no cierren (1500 civiles contra 3).
Y por supuesto, Hamas (y la resistencia palestina) no es el resultado lógico de siete décadas de limpieza étnica, despojo y ocupación. Es una entidad intrínsecamente monstruosa a la que hay que destruir. Del mismo modo que antes lo fueron Arafat, o la OLP, o la Liga Árabe, o el pretexto de turno. ¿Cómo trataba Israel a los palestinos antes de que existiera Hamas? Y si mañana Hamas desapareciera por arte de magia ¿Israel levantaría el bloqueo a Gaza y la ocupación de Cisjordania? Todos conocemos la respuesta.
“Hamas usa a civiles como escudos humanos”. Hamas (y el resto de la resistencia) es parte del pueblo palestino, vive en medio de él. ¿Adónde podrían ir, si son casi dos millones de personas encerradas en 350 km2? El hecho real es que ni el Informe Goldstone ni los observadores y periodistas internacionales encontraron evidencia de que Hamas use civiles como escudos humanos; pero según informes de Amnistía Internacional y de Human Rights Watch, Israel sí lo ha hecho. Y aun si fuera cierto ¿se justifica bombardear a un pueblo entero para acabar con un puñado de “terroristas”?
“Hamas odia a Israel”. “Hamas incita al odio”. ¿Cuántos israelíes odian a Gaza y quieren que desaparezca? (ni hablemos del resto de Palestina). ¿Han visto las turbas en las calles de Tel Aviv y Jerusalén estos días? ¿Han escuchado sus cantos? ¿Han oído las declaraciones de los políticos israelíes, incitando a la aniquilación de todos los palestinos desde las más altas esferas del gobierno, y proponiendo una “solución final” para Gaza? Googleen estos nombres, nomás: Michael Ben-Ari, Neptalí Bennet, Abigdor Libermann, Moshe Feiglin, Ayelet Shaked(quien pidió matar a todas las madres palestinas). En cualquier país democrático los parlamentarios y ministros israelíes serían procesados por incitación a la violencia. En Israel ganan votos.
“Hamas es una organización terrorista”. ¿Y cómo se le llama a un ejército que mata a casi 2000 personas (85% de ellas civiles, 30% niñas y niños) y bombardea escuelas, hospitales, viviendas, ambulancias, y hace desaparecer familias y barrios enteros? Hasta el concepto de terrorismo de Estado se queda corto para lo que está haciendo Israel. Son crímenes de guerra y de lesa humanidad; graves, masivos y reiterados.
“Hamas no reconoce a Israel”. ¿Y cuándo Israel reconoció no ya a Hamas, sino a cualquiera de los partidos palestinos? De hecho sólo admitió como ‘interlocutor’ a la OLP para negociar la trampa de Oslo, pero Israel hasta ahora no ha reconocido ni siquiera a la ANP; y no tiene la menor intención de reconocer a Palestina como Estado (recordemos las reacciones enfurecidas cuando la ONU lo hizo, en noviembre de 2012).
“Israel tiene derecho a defenderse”. ¿De verdad el ocupante y el ladrón tienen derecho a defenderse del ocupado y robado? Tengo una mala noticia: ese derecho simplemente no existe en el Derecho Internacional Humanitario, que es el que rige en Palestina, según toda la comunidad internacional (excepto Israel). Por el contrario: Israel como potencia ocupante tiene el deber de velar por la seguridad de la población y el territorio que ocupa. Y no obstante, como dijo Hannan Ashrawi, el palestino es el único pueblo en el mundo al que se le exige garantizar la seguridad de su opresor, que además se presenta como víctima.
¿Y acaso los palestinos (que no tienen ni tuvieron nunca ejército ni tanques ni aviones ni barcos de guerra) no tienen derecho a defenderse de la potencia colonial que, con el cuarto ejército más poderoso del mundo, ocupa su territorio, se apropia su tierra y su agua (un colono judío en Cisjordania consume cinco veces más agua que un palestino), destruye sus casas y sus cultivos, les niega el permiso para construir, bloquea y bombardea a civiles, prohíbe el derecho de los refugiados a regresar a su patria y el de las parejas con distinto documento de identidad a vivir juntas, construye en su tierra robada ciudades y carreteras solo para judíos, vandaliza sus templos y mezquitas, niega su cultura, violenta su vida cotidiana y controla hasta cuántas calorías y litros de agua consumen por día?
¿Alguien piensa que un pueblo sometido durante décadas al despojo, la ocupación y el bloqueo no va a resistir por todos los medios posibles? (incluidas las armas, aunque el 90% de los palestinos resisten con piedras; un derecho reconocido incluso por la Resolución 3101 de la Asamblea General de la ONU).
“Hamas rompió el alto al fuego”, “Hamas disparó primero”. Hamas respetó el alto al fuego de 2012 durante casi dos años, y solo reaccionó después que Israel ─con el pretexto de los tres colonos secuestrados no se sabe por quién─ llevaba un mes aniquilando a su base social en Cisjordania, con el único fin de destruir el reciente acuerdo de unidad entre Hamas y Fatah.
La raíz del horror al que asistimos hoy en Gaza (solo el último de una larga serie) hay que buscarla más atrás: en el proceso de limpieza étnica de Palestina iniciado en 1947-1948, que nunca se detuvo. Un proyecto colonial, racista y excluyente surgido en Europa a fines del siglo XIX, y que evolucionó hacia el nacionalismo militarista de hoy. En ese Estado judío no había ni hay lugar para la población árabe nativa.
El falso mito que otorgaba “una tierra sin gente a un pueblo sin tierra”, ignorando y despreciando ─como todo proyecto colonial─ a la población nativa, se traduce en la práctica en conseguir la mayor cantidad posible de tierra palestina con la menor cantidad posible de población árabe; una población excedente de la cual hay que deshacerse, ya sea por métodos violentos (como ahora en Gaza) o perversamente sofisticados como el complejo sistema de ocupación y colonización en Cisjordania y Jerusalén, o las más de 50 leyes que discriminan a la población árabe dentro de Israel. El objetivo es que todos se vayan.
La cruda y simple realidad es que Israel no tiene ni tuvo nunca la menor intención de devolver una pulgada de tierra a las y los palestinos. Por eso hasta hoy no ha definido sus fronteras, ni ha parado de construir y expandir sus colonias en el territorio que supuestamente tendrá que devolver. Lo dijeron y lo siguen diciendo explícitamente todos los líderes sionistas, desde Ben Gurión hasta Netanyahu. No hay más que oirlos.
Tampoco tiene intención de integrarlos en igualdad de derechos, porque pondrían en peligro la supremacía del Estado judío en un territorio donde la mitad de la población no lo es. Por eso la “democracia” judía requiere someter a la población palestina a ocupación militar en Cisjordania, bloqueo en Gaza, apartheid en Israel y destierro en la diáspora.
Hoy las niñas y niños de Gaza ─cuyo pecado es no dejar de nacer─ están pagando el precio de ser la ‘amenaza demográfica’ que Israel tiene que eliminar para garantizar la pureza judía del Estado.
“Hamas no quiere el alto al fuego”. Lo que no quieren Hamas ni el resto del pueblo palestino es volver al statu quo. Quieren el fin de la agresión, pero también del bloqueo, de la ocupación y de la colonización de su patria. Y la comunidad internacional tiene el deber de apoyar sus justas demandas.

martes, 5 de agosto de 2014

Artículo de Fidel: Holocausto palestino en Gaza

De nuevo ruego a Granma no emplear espacio de primera plana para estas lí­neas, relativamente breves, sobre el genocidio que se está cometiendo con los palestinos.
Las escribo con rapidez solo para dejar constancia de lo que se requiere meditar profundamente.
Pienso que una nueva y repugnante forma de fascismo está surgiendo con notable fuerza en este momento de la historia humana, en el que más de siete mil millones de habitantes se esfuerzan por la propia supervivencia.
Ninguna de estas circunstancias tiene que ver con la creación del imperio romano hace alrededor de 2400 años o con el imperio norteamericano que en esta región del mundo, hace apenas 200 años, fue descrito por Simón Bolívar cuando exclamó que: “… Estados Unidos parecen destinados por la Providencia a plagar la América de miserias en nombre de la Libertad”.
Inglaterra fue la primera real potencia colonial que utilizó sus dominios sobre gran parte de África, Medio Oriente, Asia, Australia, Norteamérica, y muchas de las islas antillanas, en la primera mitad del siglo XX.
No hablaré en esta ocasión de las guerras y los crímenes cometidos por el imperio de Estados Unidos a lo largo de más de cien años, sino solo dejar constancia que quiso hacer con Cuba, lo que ha hecho con otros muchos países en el mundo y solo sirvió para probar que “una idea justa desde el fondo de una cueva puede más que un ejército”.
La historia es mucho más complicada que todo lo dicho, pero es así, a grandes rasgos, como la conocieron los habitantes de Palestina y es lógico igualmente que en los medios modernos de comunicación se reflejen las noticias que diariamente llegan, así ha ocurrido con la bochornosa y criminal guerra de la Franja de Gaza, un pedazo de tierra donde vive la población de lo que ha quedado de Palestina independiente, hasta hace apenas medio siglo.
La agencia francesa AFP informó el 2 de agosto: “La guerra entre el movimiento islamista palestino Hamas e Israel ha causado la muerte de cerca de 1.800 palestinos […] la destrucción de miles de viviendas y la ruina de una economía ya de por sí debilitada”, aunque no señale, desde luego, quien inicio la terrible guerra.
Después añade: “… el sábado a me­diodía la ofensiva israelí había matado a 1.712 palestinos y herido a 8.900. Na­ciones Unidas pudo verificar la identidad de 1.117 muertos, en su mayoría civiles […] UNICEF contabilizó al menos 296 menores muertos”.
“Naciones Unidas estimó […] (unas 58.900 personas) sin casa en la Franja de Gaza”.
“Diez de los 32 hospitales cerraron y otros once resultaron afectados”.
“Este enclave palestino de 362 Km² no dispone tampoco de las infraestructuras necesarias para los 1,8 millones de habitantes, sobre todo en términos de distribución de electricidad y de agua.
“Según el FMI, la tasa de desempleo sobrepasa el 40% en la Franja de Gaza, territorio sometido desde 2006 a un bloqueo israelí. En 2000, el desempleo afectaba al 20% y a un 30% en 2011. Más del 70% de la población depende de la ayuda humanitaria en tiempos normales, según Gisha”.
El gobierno de Israel declara una tregua humanitaria en Gaza a las 07:00 GMT de este lunes, sin embargo, a las pocas horas rompió la tregua al atacar una casa en la que 30 personas en su mayoría, mujeres y niños, fueron heridos y entre ellos una niña de ocho años que murió.
En la madrugada de ese mismo día, 10 palestinos murieron como consecuencia de los ataques israelitas en toda la Franja y ya ascendió a casi 2000 el número de palestinos asesinados.
A tal punto llegó la matanza, que “el ministro de Asuntos Exteriores de Fran­cia, Laurent Fabius, ha anunciado este lunes que el derecho de Israel a la seguridad no justifica la ‘masacre de civiles’ que está perpetrando”.
El genocidio de los nazis contra los judíos cosechó el odio de todos los pueblos de la tierra. ¿Por qué cree el gobierno de ese país que el mundo será insensible a este macabro genocidio que hoy se está cometiendo contra el pueblo palestino? ¿Acaso se espera que ignore cuánto hay de complicidad por parte del imperio norteamericano en esta desvergonzada masacre?
La especie humana vive una etapa sin precedente en la historia. Un choque de aviones militares o naves de guerras que se vigilan estrechamente u otros hechos similares, pueden desatar una contienda con el empleo de las sofisticadas armas modernas que se convertiría en la última aventura del conocido Homo sapiens.
Hay hechos que reflejan la incapacidad casi total de Estados Unidos para enfrentar los problemas actuales del mundo. Puede afirmarse que no hay gobierno en ese país, ni el Senado, ni el Congreso, la CIA o el Pentágono quienes determinarán el desenlace final. Es triste realmente que ello ocurra cuando los peligros son mayores, pero también las posibilidades de seguir adelante.
Cuando la Gran Guerra Patria los ciudadanos rusos defendieron su país como espartanos; subestimarlos fue el peor error de los Estados Unidos y Europa. Sus aliados más cercanos, los chinos, que como los rusos obtuvieron su victoria a partir de los mismos principios, constituyen hoy la fuerza económica más dinámica de la tierra. Los países quieren yuanes y no dólares para adquirir bienes y tecnologías e incrementar su comercio.
Nuevas e imprescindibles fuerzas han surgido. Brasil, Rusia, India, China y Sudáfrica, cuyos vínculos con América Latina, la mayoría de los países del Caribe y África, que luchan por el desarrollo, constituyen la fuerza que en nuestra época están dispuestos a colaborar con el resto de los países del mundo sin excluir a Estados Unidos, Europa, Japón.
Culpar a la Federación Rusa de la destrucción en pleno vuelo del avión de Malasia es de un simplismo anonadante. Ni Vladímir Putin, ni Serguéi Lavrov, ministro de Relaciones Exteriores de Rusia, ni los demás dirigentes de ese Gobierno harían jamás semejante disparate.
Veintiseis millones de rusos murieron en la defensa de la Patria contra el nazismo. Los combatientes chinos, hombres y mujeres, hijos de un pueblo de milenaria cultura, son personas de inteligencia privilegiada y espíritu de lucha invencible, y Xi Jinping es uno de los líderes revolucionarios más firme y capaz que he conocido en mi vida.
Fidel Castro Ruz
Agosto 4 de 2014
10 y 45 p.m.