martes, 30 de junio de 2015

Obama: ¡sí, se puede!

Atilio A. Boron
Pasaron poco más de seis meses desde el histórico anuncio realizado conjuntamente por los presidentes Barack Obama y Raúl Castro el 17 de Diciembre pasado. Dado que no es Cuba quien ha acosa a Estados Unidos sino Washington quien bloquea a la isla caribeña parece oportuno indagar sobre lo ocurrido con esa política, que viene siendo repudiada por la comunidad internacional con cada vez mayor fuerza. Al hacerlo, no deja de sorprender que en lo tocante al bloqueo la situación permanece sin mayores cambios. Han habido varias rondas de conversaciones tendientes a normalizar las relaciones cubano-americanas pero, hasta ahora, los gestos y las decisiones concretas que tiene que tomar la Casa Blanca han sido escasas y de poca monta. Peor aún, el día previo al del anuncio el Departamento del Tesoro sancionó al Commerzbank de Alemania con una multa cercana a los mil millones de dólares por realizar operaciones financieras con Cuba. La decisión de eliminar a ese país de la lista de países patrocinadores del terrorismo -lugar en el que había absurdamente sido incluida desde los años de Ronald Reagan, en 1982- puede facilitar el relanzamiento de las relaciones económicas pero, hasta ahora, es muy poco lo que se ha hecho.
Del lado norteamericano se dice que el Congreso no acompaña a las políticas de la Casa Blanca y que obstaculiza el avance del proceso de normalización. Sin embargo, un equipo de abogados estadounidenses ha demostrado que existe un amplio campo de atribuciones en manos del ejecutivo y que si Obama quisiera podría impulsar algunas decisiones que reducirían significativamente los perniciosos efectos del bloqueo. A título meramente ilustrativo argumentan que podría autorizar el establecimiento de conexiones aéreas regulares servidas por transportadores de Estados Unidos y Cuba; o que los visitantes norteamericanos a la isla pudieran traer de regreso, para uso personal o como regalos, toda clase de bienes producidos sin limitaciones discriminatorias (en relación a lo permitido para otros países) según el tipo de artículos (ron, tabaco, etcétera) o el valor de los mismos; posibilitar el establecimiento de relaciones de corresponsalía entre instituciones bancarias de ambos países; eliminar o atenuar, para ciertos productos estadounidenses, la necesidad de que Cuba pague sus compras “en efectivo y por anticipado”; autorizar el uso de dólares norteamericanos en las transacciones comerciales que realicen las empresas cubanas y facilitar las operaciones de “clearing” a través del sistema bancario estadounidense; suprimir la política de “veto a Cuba” en las instituciones financieras internacionales a la hora de aprobar créditos o donaciones a la isla; abolir la prohibición que impide a barcos que hayan transportado cargas desde o hacia Cuba a amarrar en puertos de los Estados Unidos antes de 180 días después de abandonar un puerto cubano, así como autorizar a navíos que transporten bienes o pasajeros hacia o desde Cuba ingresar a puertos de los Estados Unidos; otorgar una licencia general que permita el flujo sin límites y frecuencias de remesas destinadas a individuos u organizaciones no gubernamentales radicadas en Cuba, incluyendo pequeñas granjas; facilitar la exportación de equipos informáticos y software de origen estadounidense a Cuba, así como materiales dedicados al desarrollo de la infraestructura de telecomunicaciones; autorizar a ciudadanos de Estados Unidos a recibir tratamientos médicos en Cuba, la exportación de medicinas, insumos y equipos para la atención de pacientes cubanos o para facilitar la  producción biotecnológica de la isla y permitir el ingreso a Estados Unidos de medicamentos cubanos para su venta en ese país. Este listado, que podría extenderse con muchas otras medidas, es suficientemente ilustrativo de que es posible aminorar el criminal impacto del bloqueo si hubiera la voluntad política de sentar sobre nuevas bases las relaciones entre Estados Unidos y Cuba. La gran pregunta es: ¿por qué no lo hace?
Podría conjeturarse que la pasividad de Obama es una estrategia para debilitar a Cuba y negociar desde una posición de fuerza la normalización de las relaciones diplomáticas; o para apaciguar a sus críticos de derecha, tanto dentro de su propio partido como entre los republicanos; o que la maquinaria burocrática del estado impone ritmos y erige limitaciones a lo que el ocupante de la Casa Blanca quiera hacer, como lo demuestra su incapacidad para cerrar la cárcel de Guantánamo a pesar de sus promesas de campaña; o una combinación de todo lo anterior. Pero lo cierto es que, cualesquiera que fueren las razones por las que Obama no hace uso de sus atribuciones, el bloqueo sigue su curso ocasionando graves daños a la economía cubana y provocando crueles sufrimientos a su población. Tal vez en el fondo de esta política se encuentre la ilusión de que la permanencia del bloqueo y la irritación que este produce precipitarán un estallido de protesta popular que ponga fin a la revolución cubana. Hace más de medio siglo que Washington adhirió a esa estúpida creencia, refutada por la historia, pero sabemos que una de las cosas que distingue al imperio es su enfermiza obcecación por apoderarse de Cuba, una ambición hecha pública en los albores de la república norteamericana por John Adams, el segundo presidente de ese país, cuando en Junio de 1783 declaró la necesidad de anexar la isla caribeña a los Estados Unidos. Dado que Obama aclaró que la normalización de relaciones bilaterales no significa que su país abandone la idea de producir un “cambio de régimen” en Cuba para, según él, facilitar el advenimiento de la democracia y la libertad en la isla –preguntemos: ¿como en Libia, Irak, Siria, Honduras?-, no sería de extrañar que su actitud fuera expresión de aquella prepotente necesidad sentida por Adams hace ya más de dos siglos y que el actual ocupante de la Casa Blanca no se atreve a desechar pese a su inmoralidad y a su insalvable anacronismo. A seis meses del anuncio del 17 de Diciembre pasado Obama podría haber hecho algo más. Aunque nomás sea por respeto a sus propias palabras.

  

jueves, 18 de junio de 2015

Ecuador y la contraofensiva oligárquico-imperialista

Ángel Guerra Cabrera
Está en marcha en Ecuador desde el 8 de julio otro intento del imperialismo y la oligarquía por derrocar al presidente Rafael Correa.  Aprovechando la desfavorable coyuntura creada por los bajos precios del petróleo, la próxima visita del papa Francisco y el sistemático ataque de los medios corporativos locales e internacionales contra Quito, inician una guerra de desgaste con vista a las elecciones de 2017 ante el hecho palmario de la alta popularidad de Correa. Para ello han organizado protestas de calle entintadas por la violencia y llamados al derrocamiento del gobierno legítimo.
El pretexto ahora es la iniciativa de Ley de Redistribución de la Riqueza enviada por el presidente a la Asamblea Nacional, que establece un impuesto progresivo a partir de 2.5 por ciento a las herencias entre 35 mil cuatrocientos y 70 mil 800 dólares y afectaría a un 2 por ciento de la población.
Ante la escalada desestabilizadora, Correa decidió retirar temporalmente la iniciativa de ley y llamó a abrir un debate nacional en todos los sectores sobre el nuevo ordenamiento legal y a crear un clima pacífico para el recibimiento del papa. Argumentó que si en el debate se demostrara, como afirma la derecha, que los pobres van a ser afectados por la medida, él la retiraría definitivamente. Mientras tanto, el partido de gobierno Alianza País ha continuado la explicación de la ley a la población y Correa emplazó a la oposición a recoger las firmas necesarias para convocar un referendo revocatorio del mandato presidencial, donde, aseguró, sería derrotada otra vez. Conviene recordar que el referendo revocatorio es hijo de la nueva Constitución alentada por Correa.
El plan desestabilizador, amplificado por la maquinaria mediática hegemónica dentro y fuera de Ecuador, sigue el guión del ciclo de intentos golpistas contra los gobiernos posneoliberales de la región. Estos, por su secuencia, cuantiosos recursos financieros empleados, relativa coordinación del imperialismo y las derechas en su ejecución y descomunal apoyo mediático de los diarios de la Sociedad Interamericana de Prensa y sus homólogos madrileños, al igual que las televisoras CNN en español y NT24, forman parte de una contraofensiva oligárquica-imperialista para destruir los logros de esos gobiernos.
Su inicio lo marca precisamente la sangrienta violación yanqui-uribista de la soberanía territorial ecuatoriana(marzo de 2008), el restablecimiento por Washington de la IV Flota anunciado un mes más tarde, el frustrado golpe separatista contra Evo Morales en septiembre de ese mismo año, el golpe blando que derrocó a Mel Zelaya(2009) y un año después el plan golpista oligárquico e intento de magnicidio contra el propio Correa. Seguidos del golpe parlamentario contra el presidente Fernando Lugo en Paraguay(2012) y el secuestro del avión de Evo en territorio europeo otaniano al año siguiente.
Los hechos de los últimos días en las calles de Ecuador recuerdan las tácticas que han seguido el imperialismo y la apátrida oposición venezolana para derrocar al presidente Nicolás Maduro desde febrero de 2014. Estas tácticas se nutren del arsenal de las llamadas revoluciones de colores, adaptadas a la realidad de gobiernos mucho más sólidos y con mucho mayor apoyo popular que los de la periferia de la antigua URSS y están financiadas por la National Endowment for Democracy y otras fundaciones pantallas de la CIA o sus similares europeas.
Ecuador, según datos de CEPAL, ha  disminuido sucesivamente desde 2008 la pobreza, la desigualdad y el desempleo y elevado el Índice de Desarrollo Humano, así como implementado un importante sistema de protección integral para las personas con capacidades especiales y en el 2012 había incrementado 26 por ciento la tasa de alumnos incorporados a la educación superior. Sus logros en educación y salud han sido reconocidos por la UNESCO y UNICEF. Durante esos años ha construido una excelente red de carreteras que por primera vez unifican al país y edificado 10 grandes presas que contribuyen a la generación de energía limpia.
Todo ello, su celosa defensa de la soberanía nacional y su  exitoso desempeño como presidente pro témpore de CELAC ha elevado extraordinariamente el prestigio de Correa. Allí está la explicación de la furiosa reacción oligárquica.
P.D. Hoy inicia en México casi clandestinamente un foro de estímulo a la contrarrevolución mercenaria en Cuba organizado por la Fundación Konrad Adenauer y la Organización Demócrata Cristiana de América (http://www.odca.org.mx/calendario-de-eventos2.php?id=61).
VEA TAMBIÉN:
Ecuador: el asedio de turno

jueves, 11 de junio de 2015

Cuba, Estados Unidos y la lista de países que patrocinan el terrorismo

Justo Cruz
Según un informe desclasificado del Departamento de Estado estadounidense, en el año 1976 la CIA había considerado al connotado terrorista Luis Posada Carriles como el autor “mas probable” del derribo del avión de Cubana de Aviación el 6 de octubre del 1976.
No es que esta noticia nos sorprenda, ya esto se sabía desde hace décadas, lo que sorprende es el hecho de que el mundo entero se mantenga impasible ante “confesiones” tan desgarradoras como estas.
Un avión cubano con 73 personas inocentes a bordo es derribado en pleno vuelo y el responsable directo de este acto terrorista sigue paseándose libremente por las calles de Miami sin que pase nada.
Un monstruo que aprendió a construir bombas durante los entrenamientos que recibió por parte de la CIA y el ejército estadounidense en las instalaciones de Fort Benning en Georgia para sembrar el terror no solo en Cuba sino en toda América Latina.
Luis Posada Carriles es uno de esos engendros creados por la CIA, como lo fue también en su tiempo Osama Bin Laden o como es el caso de Abu Bakr Al Bagdadi (alias Abu Du’a) cabecilla de la banda terrorista conocida como el Estado Islámico.
Sobre la cabeza de Abu Bakr Al Bagdadi pesa una orden de captura desde el año 2011 luego de que el Departamento de Estado lo incluyera en la lista de los terroristas más peligrosos del mundo (Reward for Justice). (1)
Lo interesante del caso es que este terrorista apareció en algunas fotos con el senador republicano John McCain en una reunión que éste efectuara con líderes “rebeldes” pertenecientes al “Ejercito Libre Sirio” durante una visita ilegal que hiciera a Siria en el 2013. (2)
¿Por qué nadie se ha preguntado hasta ahora qué hacía un senador estadounidense reunido con “rebeldes” sirios devenidos criminales terroristas?
Hillary Clinton la ex jefa de la diplomacia estadounidense y actual candidata a la presidencia de la Casa Blanca reconoció hace ya algún tiempo que el Estado Islámico había sido una creación de ellos (el gobierno de los Estados Unidos) “que se les había ido de las manos”.
Desde hace algunos días una noticia recorre el mundo: “Cuba ha sido eliminada por Estados Unidos de la lista de países que patrocinan el terrorismo”. Al mismo tiempo algunos medios, los pocos, anunciaban de forma más discreta que el Departamento de Estados de los Estados Unidos había desclasificado nuevos documentos donde se afirma que en el año 2012 el Pentágono consideraba a un “Estado Islámico” como una oportunidad estratégica para deshacerse del régimen de Siria.
Ahora ya sabemos de dónde surgió la idea de crear el “Ejército Libre Sirio” ese engendro de terroristas que está sembrando el terror en Iraq y Siria.
Este documento catalogado como super secreto es la prueba fehaciente de que las milicias terroristas conocidas como el Estados Islámico ( EI o ISIS por sus siglas en inglés) que operan en estos países son una creación de Estados Unidos para derrotar al régimen de Bashar al-Asad, táctica utilizada por  una y otra vez por los guerreros de la Casa Blanca para deshacerse de gobiernos indeseables, pero que hasta ahora no ha arrojado resultados positivos, todo lo contrario ha llevado el caos y el terror a naciones soberanas.
¿Cómo es posible que el mundo permanezca tan apacible cuando sabemos que Estados Unidos es el responsable directo del surgimiento de una de las bandas terroristas más abominables que ha conocido el mundo moderno?
¿Con qué moral el país más poderoso del mundo puede elaborar listas de países que patrocinen el terrorismo, siendo el mismo el patrocinador mayor?
Desde el 17 de diciembre del 2014 Obama se ha convertido en el Mesías que todo lo debe y todo lo puede, en el intrépido presidente dispuesto a “salvar” a los cubanos de toda desgracia, y si hasta ese momento alguien no estaba convencido de su desaforado poder, esta fecha debe haber disipado toda duda.
El hombre es el dueño de todos nosotros. Bastó con que anunciara sus “buenas intenciones de mejorar” las relaciones diplomáticas con Cuba para que el mundo entero se alborotara y en menos de cuatro meses hayan desfilado por Cuba, presidentes y ministros acompañados de compradores y vendedores de todo tipo.
El Rey Obama dijo “se puede” y ahí están sus súbditos, en fila india esperando a que les llegue el turno para aterrizar en La Habana a congraciarse con el pueblo cubano como si se tratara de amigos de toda una vida.
Al parecer la pequeña isla del Caribe no es tan “mala” como sus detractores la pintaban.
Ahora la administración de Obama decide borrar a Cuba de esa funesta lista y mientras leemos los titulares tenemos la sensación de que el pueblo de Cuba debería agradecerle este “acto de gracia”.
Desde hace décadas Cuba realiza misiones de ayuda humanitaria especialmente a países de África, Asia y América Latina. El año pasado estuvo a la cabeza en la lucha internacional contra la epidemia del ébola en África Occidental. Más de 250 colaboradores del sector de la salud trabajaron durante meses en Guinea, Liberia y Sierra Leona, los países más afectados por la epidemia.
Mientras Cuba exporta solidaridad humana, Estados Unidos exporta armas, inventa enemigos para hacer guerras y crea grupos terroristas para derrotar gobiernos “indeseables”. La tercera parte de las exportaciones de armas del planeta se facturan en cuentas de empresas estadounidenses. Ellos y sus satélites europeos viven del negocio del terror pero se otorgan el derecho de dictarle al mundo quienes son los terroristas.
El único país del mundo que ha arrojado una bomba atómica sobre otra nación, pero se roba el derecho de decidir quién puede utilizar o no el átomo con fines pacíficos.
¿Cómo es posible que la pequeña isla del Caribe haya sido catalogada por más de 30 años por Estados Unidos como país patrocinador del terrorismo sin haber invadido jamás a otra nación?
Cuba jamás debió haber estado en esa lista. Los grandes patrocinadores del terrorismo son las grandes exportadores de armas del mundo, con Estados Unidos como el patrocinador mayor.
Más de 60 mil colaboradores cubanos se encuentran cumpliendo misiones humanitarias en 91 países, el 75 % de ellos en el sector de la salud. El 80 % de esta ayuda humanitaria se concentra en América Latina y el Caribe. Desde el 1961 hasta diciembre del 2014 son más de 840,000 los colaboradores civiles cubanos que han cumplido misiones en 167 países.
Desde el triunfo de la Revolución en  1959 se han graduado en Cuba más de 60 mil becarios de más de 155 países, el 41 % de los mismos en la carrera de medicina. Al cierre del 2014 con el programa de alfabetización “Yo sí puedo” se han beneficiado más de 8,1 millones de iletrados de 29 países.
En el mismo intervalo de tiempo y según un informe del servicio de Investigación del Congreso de Estados Unidos, el país “más poderoso” del planeta tierra ha intervenido militarmente en 33 países causando la muerte a millones de personas indefensas, sembrando el terror.
Esto significa que los guerreros de la Casa Blanca cada año y medio invaden a otra nación, cometiendo crímenes de lesa humanidad, asesinando a personas inocentes, mujeres, ancianos, niños indefensos que nada le han hecho al pueblo norteamericano. En la mayoría de los casos se trata de países que no tienen la capacidad militar para defenderse.
Ese es el american way of live al que nos han acostumbrado a vivir estos hipócritas de la política.
En esta estadística no están incluida las operaciones encubiertas, ni los golpes de estados en los que han participado directa o indirectamente. Tampoco se han tenido en cuenta los presidentes o políticos asesinados por sus órganos de inteligencia, incluyendo a sus propios presidentes.
¿Cómo es posible que con este historial este país pueda otorgarse el derecho de acusar a otros países como patrocinadores del terrorismo?
¿Cómo es posible que sigamos permitiendo que países como Estados Unidos, Alemania, Francia, Inglaterra, los grandes productores de armas en el mundo, responsables del caos y el terror en Iraq, Afganistán, Libia, Siria, nos sigan imponiendo sus dictados?
¿Quiénes son los verdaderos terroristas?

1.    https://www.rewardsforjustice.net/english/abu_dua.html
2.    http://www.ciudadnueva.org.ar/areas-tematicas/internacionales/que-hacia-el-senador-mccain-con-el-lider-del-estado-islamico


jueves, 28 de mayo de 2015

Un paseo por La Habana en Bienal (FOTOS)

Texto y fotos: Enrique Ubieta Gómez
En el Malecón habanero, sobre todo en el trayecto que va desde el parque Maceo hasta Prado, se produce en estos días una genuina y a veces divertida interacción de los habitantes y visitantes con las obras de arte de la Bienal. No todas las obras alcanzan la misma calidad, pero regocija ver cómo un evento artístico de relieve mundial se convierte en celebración popular. Este fue mi barrio por más de diez años. Lo recorro con nostalgia. Entre las obras –algunas tan sugerentes como la "playita" que armaron casi en la intersección con Prado y que los vecinos dusfrutan como si de verdad se tratase de una playa–, descubro un hecho insólito: en un edificio ondea la bandera soviética, la de la hoz y el martillo. Se trata del restaurante o paladar Na zdarovie ("a la salud", brindis tradicional ruso), que rusas residentes en Cuba y algunos cubanos idearon en el tercer piso de un edificio situado junto al Centro Hispanoamericano. Ya en Prado, encuentro que las viejas paredes sostenidas por andamios y floridas enredaderas, que aspiraban a convertirse en portada de un hotel de lujo, empiezan a cumplir su destino. Numerosas fotos del proyecto nos permiten ver cómo será el hotel que empieza, al fin, a construirse y que sin dudas revalorizará toda la zona. Estos dos últimos "encuentros", nada tienen que ver con la Bienal, pero sí con La Habana, una ciudad que se transforma.

Orioles en Cuba y el respeto a nuestra pelota

Joel García
Trabajadores
La noticia de que un equipo de la sucursal de los Orioles de Baltimore jugará en Cuba este año le dio la vuelta al mundo deportivo —específicamente del béisbol— tan pronto como el presidente del INDER, Antonio Becalli, lo anunció en un encuentro con periodistas especializados en La Habana. Así se confirmó lo que hasta ese 26 de mayo eran rumores en redes sociales, aunque varias agencias de prensa internacionales habían citado a altos dirigentes de la Major League Baseball (MLB), en particular al comisionado Rob Manfred, con declaraciones sobre la posibilidad de jugar algún partido de exhibición en nuestro país, a partir del proceso del restablecimiento de relaciones diplomáticas entre Estados Unidos y Cuba. Y otra vez vuelven a hacer la vanguardia los Orioles de Baltimore, el equipo que en 1999 recibió una licencia especial del gobierno de Clinton para efectuar par de partidos contra una selección nacional, primero en el estadio Latinoamericano (ganaron los norteños 3-2 en 10 entradas) y luego en su propia sede del Camden Yards de Baltimore, donde dominaron los visitantes 12-6. El propio titular deportivo cubano señaló que otros equipos han establecido contacto con la Federación de Béisbol y otras autoridades, por lo que no descartó que en el futuro inmediato (2016 en lo adelante) otros conjuntos o sucursales elijan venir a topar con selecciones tricolores, ya sea en los conocidos entrenamientos de primavera o en otras fechas negociables. Sin embargo, ante esta postura de acercamiento y la posibilidad real de ver béisbol de gran nivel en nuestros predios, se le contrapone un proceso de desangramiento de algunos de nuestros mejores jugadores, que en número superior a 60 durante los últimos meses han emigrado por vías oficiales e ilegales hacia otras naciones del Caribe o Centroamérica en busca de ser contratado por alguna organización de la MLB. Alentados por un proceso de contratación diferente al que tienen que pasar dominicanos, boricuas, venezolanos, mexicanos, nicaragüenses, etcétera, el método asemeja una llave abierta, latente y burda, que solo pueden cerrar los propios directivos de ese gran negocio. Y no hace falta esperar incluso por las posibles embajadas en cada país ni el cese del bloqueo económico, solo se requiere voluntad, respeto y orden. Cuba ha demostrado que puede negociar con las ligas profesionales de Japón y la Liga independiente de Quebec, en tanto muy pronto se abrirá un proceso con la Liga Colombiana. La apertura a la contratación de nuestros peloteros en torneos foráneos y profesionales preserva el talento formado por nuestros entrenadores sin necesidad de que tengan que cruzar mares con traficantes de personas, exponiendo sus vidas y hasta la de los familiares que llevan consigo. Sin embargo, en el tema Cuba-MLB “la pelea es de león a mono”, pues los millones que prometen y pagan a algunos (pronto habrá que sacar también las estadísticas de cuántos ni siquiera han llegado a jugar y limpian hoy pisos en aeropuertos o manejan rastras) no los puede pagar jamás el pueblo cubano porque no los tiene y porque su proyecto social apunta a un deporte como derecho, no como mercancía, en tantos sus talentos son decenas, cientos, y no solo en béisbol, sino en más de 20 deportes. Las medidas aprobadas por el gobierno cubano para la contratación desde septiembre del 2013 establecen con claridad que nadie se opone a que algún deportista pueda tener contratos millonarios en el exterior pues de hecho Alfredo Despaigne hoy y Frederich Cepeda el pasado año lo tuvieron en tierra niponas. Nuestro reclamo está en el orden legal, en lo moral, en el robo descarnado para desacreditar luego a un sistema deportivo que ha demostrado ser, contra viento y marea, uno de los más exitosos en América a partir del esfuerzo, la inteligencia y el sacrificio de sus protagonistas: entrenadores y deportistas. Los Orioles vendrán a La Habana este año y ojalá que con su juego y con el vistoso espectáculo que darán con nuestra selección lleguen también las bases para una relación de respeto que no aliente más la salida desesperada de algunos jugadores por millones de billetes verdes. Sería, sin duda, un verdadero jonrón.

La noticia de los últimos tiempos

Ángel Guerra Cabrera
Cuba será excluida muy probablemente esta semana de la espuria lista estadunidense de países patrocinadores del terrorismo y ya el gobierno de ese país otorgó licencia a un banco para abrir la cuenta de la actual sección de intereses y futura embajada cubana en Washington.  Bien por Obama.
La noticia de los últimos tiempos es el enorme éxito de la política exterior de La Habana y su modélico desempeño en el diálogo con Estados Unidos para restablecer relaciones diplomáticas. Resultado de una política de principios y una gran acumulación cultural y política  desde el triunfo rebelde de 1959.
Cuba debió inventar cómo construir el socialismo en un país pobre y subdesarrollado con menos habitantes que la ciudad de México y menor extensión que cuatro de los estados de la federación. Cómo hacerlo bajo una guerra no declarada de la vecina potencia del norte, que aun no concluye puesto que se mantienen intactos el bloqueo, incluida la prohibición de utilizar el dólar en las transacciones cubanas y la amenaza de sanciones  a entidades de otros países que comercien con ella. También, la prohibición de comprar nada que no sean alimentos en el mercado estadunidense y de vender allí producto alguno.
Continúan los millonarios fondos para el “fomento de la democracia en Cuba”, eufemismo que designa los planes subversivos del orden revolucionario, incluyendo los honorarios de la mercenaria contrarrevolución. Prosiguen miles de horas de transmisiones ilegales y ponzoñosas al territorio cubano pagadas por el contribuyente estadunidense. Permanece la Base Naval de Guantánamo, territorio ilegalmente ocupado, impuesto en la intervención militar estadunidense de 1898. La lista es larga.
Es fácil comprender la audacia política que exige restablecer relaciones diplomáticas con la gran potencia en ese cuadro tan asimétrico, donde Cuba no tiene apenas concesión alguna que hacer puesto que ni es el agresor, ni el bloqueador, ni el que mantiene planes para cambiar el régimen de aquella, ni ocupa  allí territorio, ni amenaza su seguridad nacional.
Precisamente lo más relevante del proceso negociador es que La Habana no ha hecho, y seguramente no hará, ni una concesión en lo que concierne a su soberanía y principios revolucionarios. Allí está el contundente rechazo del gobierno de Raúl Castro al decreto presidencial estadunidense declarando a Venezuela una amenaza a la seguridad nacional.
En los últimos dos años hemos visto a Cuba crear un modelo novedoso y útil para los países del tercer mundo de conducir las negociaciones con Estados Unidos constructivamente pero sin dejar de ser la revolución que ha sido. Como ha explicado Raúl desde que anunció el 17D el acuerdo a que había llegado con el presidente Obama, “falta resolver lo fundamental”, que es el levantamiento del bloqueo, razón por la cual este será un proceso largo y complejo.
El presidente de Cuba descolló en la Cumbre de las Américas. Allí donde Maduro, Correa, Cristina, Dilma, Evo y los caribeños dieron muestras notables de  inteligencia e independencia, mientras el partido mediático intentaba proyectar a Obama como la única estrella.
Qué decir de las deferencias hacia el mandatario cubano en Argelia, Rusia y el Vaticano, donde el papa Francisco, contra la costumbre, lo recibió en domingo y se les vio gran empatía en casi una hora de plática, que el pontífice no dedica usualmente a ningún jefe de Estado. Un anuncio de lo que será su próxima estancia en la isla. Sin olvidar la visita de Hollande a Cuba, primer presidente francés en hacerlo.
Subrayo la diestra actuación de Josefina Vidal, encargada de Estados Unidos en la cancillería cubana, y su delegación, en las conversaciones con la subsecretaria Roberta Jacobson y relación con la prensa. El nombre de la cubana fue el segundo tema entre los diez más comentados vía Twitter en Washington al concluir las pláticas de la semana pasada.
Para los periodistas estadunidenses fue una revelación ver la desenvoltura de sus pares de los medios públicos cubanos. De la joven Cristina Escobar dijo Bloomberg que se comportó “como la élite de veteranos reporteros que tienen una silla en esta sala”. A la editora de Cubadebate Rosa Miriam Elizalde, una representante de CBS le comentó: “no esperaba que Cuba fueran ustedes”, que están outside the box. “Es que Cuba ha estado siempre fuera del molde -respondió Elizalde, solo que ustedes acaban de enterarse”. Por cierto, son muy sabrosas sus notas desde Washington(http://www.cubadebate.cu/noticias/2015/05/24/cuba-fuera-del-molde-en-washington-fotos.) 

viernes, 22 de mayo de 2015

Regresa a la Patria último grupo de la Brigada Médica Cubana de Lucha contra el Ebola en Guinea

GUINEA, 22 de mayo de 2015 (Nota de prensa de la Embajada de Cuba en la República de Guinea). En horas de la tarde de hoy partió de regreso a Cuba el último grupo de los integrantes de la Brigada Médica Cubana llegada a este país el pasado mes de octubre, en coordinación con la Organización Mundial de la Salud, para combatir la epidemia de Ebola.
La embajadora de Cuba, Maité Rivero Torres, y el Dr. Joaquín Saweka, coordinador de los Equipos Médicos Extranjeros en la Representación de la OMS en Guinea, acudieron al aeropuerto internacional Gbessia de Conakry, a despedir a los 24 médicos y enfermeros cubanos que concluyeron exitosamente su misión en este hermano país.
Se marcharon satisfechos, porque vivieron una experiencia enriquecedora gracias a la cual son hoy mejores seres humanos y mejores profesionales.
Llegarán a la Patria con la satisfacción del deber cumplido y de no haber defraudado la confianza que el gobierno y el pueblo cubanos depositaron en ellos

Homenaje en Conakry a médicos cubanos que combatieron el Ebola

GUINEA, 22 de mayo de 2015 (Nota de prensa de la Embajada de Cuba en la República de Guinea). Bajo los auspicios de la Representación de la Organización Mundial de la Salud (OMS) en Guinea, en horas de la noche de ayer tuvo lugar, en el hotel Palm Camayenne, de Conakry, una ceremonia para rendir homenaje al último grupo de miembros de la Brigada Médica Cubana llegada a este país en octubre de 2014 para tomar parte en el combate contra la epidemia de Ebola.
Resultó emocionante escuchar al Dr. Sekou Ditin Cissé, director del Centro de Tratamiento Ebola (CTE) de Coyah, donde se desempeñó el contingente cubano desde su inauguración en el mes de diciembre de 2014. Cissé destacó la disposición permanente de los cubanos a trabajar y el humanismo que caracterizó su labor. Con satisfacción refirió que con el concurso de los médicos y enfermeros cubanos, quienes trabajaron codo a codo con profesionales guineanos y de otras naciones del continente africano, en el CTE estuvieron ingresados 350 pacientes, de ellos 244 confirmados Ebola, y se salvaron 207 vidas, 111 de ellas de afectados por esa grave enfermedad.
El Dr. Aguide Soumouk, jefe de misión adjunto de la Unión Africana, indicó que el personal movilizado por esa organización regional quedó gratamente impresionado por las cualidades de los colegas cubanos, entre ellas la gentileza, la disposición, la solidaridad, el espíritu de equipo y el profesionalismo. “Ellos están muy contentos de haber podido trabajar con ustedes. Pueden partir tranquilos, con el sentimiento de la misión cumplida. Ustedes fueron actores claves en el logro de los resultados satisfactorios que exhibe el CTE de Coyah”, indicó el funcionario.
En nombre de los homenajeados habló el Dr. Carlos Manuel Castro Baras, jefe de la Brigada, para reiterar que los 37 profesionales cubanos que prestaron servicios en Guinea consideraban un gran honor haber cumplido con esta misión, en tanto se trataba de ayudar a un pueblo hermano. “La Medicina cubana está basada en la solidaridad, en el humanismo, en que no hay nada más importante que la vida de un ser humano, y lo que hicimos en estos meses fue simplemente aplicar lo que aprendimos en Cuba. Aquí aprendimos de Ebola, porque no sabíamos nada sobre esa enfermedad, y aprendimos con todos ustedes, por lo que les damos las gracias. Entre los guineanos, los 13 países de la UA que trabajaron con nosotros y los cubanos, constituimos un gran equipo”, acotó Castro Baras, para luego expresar gratitud también a la OMS y al gobierno y al pueblo guineanos. Aseguró que se marchaban con la inmensa satisfacción de haber cumplido con lo que él y sus compañeros le prometieron al pueblo cubano, a Fidel, a Raúl y a sus familias: que regresarían vivos y con la tarea cumplida.
No podía faltar el mensaje de agradecimiento del Sistema de Naciones Unidas, dado a conocer por Mohamed Ag Agoya, representante de la UNICEF.
La embajadora de Cuba, Maité Rivero Torres, por su parte, destacó la inmensa dicha de haber podido conocer, trabajar y compartir con “héroes de nuestra época”, como los llamó Fidel, que dieron el paso al frente cuando llegó la hora del deber. “Sentimos entonces deseos de exclamar, como lo hizo él en una de sus Reflexiones: ¡Honor y gloria para nuestros valerosos combatientes por la salud y la vida! Nos sentimos orgullosos de ustedes, porque con su actuación, el nombre de Cuba y el de la Medicina cubana siguen en lo más alto en estas tierras. Ustedes, dispuestos a cumplir el deber en nuevas y difíciles condiciones, han escrito una nueva página en la historia de la solidaridad entre los pueblos cubano y guineano ”, dijo la diplomática.
En nombre del gobierno de Guinea, el Dr. Sakoba Keita, coordinador nacional de la Lucha contra el Ebola, sostuvo que Cuba sabe que el pueblo guineano es muy sensible a este gesto de solidaridad, porque es en los momentos difíciles que se conoce a los verdaderos amigos, y Cuba no vaciló ni un segundo en venir a socorrer a Guinea en medio de la epidemia de Ebola. “Les doy las gracias por lo que han hecho para ayudarnos a contener esta epidemia. Dieron pruebas de humildad, de coraje, y de disciplina en el trabajo. Es verdad que la epidemia no ha terminado, pero la prefectura de Coyah, donde ustedes se desempeñaron, no ha registrado ningún caso nuevo desde hace varias semanas”, apuntó el Dr Keita, para luego agradecer a la OMS por haber hecho posible que los médicos cubanos vinieran a Guinea.
Cerró la lista de oradores el Dr. Jean-Marie Dangou, representante de la OMS, quien le dijo a los galenos cubanos: “Estimamos que ustedes forman parte de nosotros, porque desde que lanzamos el llamado, ustedes fueron los primeros en venir. Ustedes mantuvieron bien en alto la bandera de la OMS. Lo hicieron con su actuación técnica y profesional, incluido el respeto de las medidas de protección, de prevención y de control de la infección. Supieron adaptarse a condiciones difíciles de vida y de trabajo, y, tanto el primer grupo que partió hace unos días, como ustedes, estuvieron a la altura de lo que esperábamos de los cubanos: que fueran soldados de la paz y de la salud. Gracias por eso”.
“Me complace, en nombre de la OMS, felicitarlos por los resultados positivos que han obtenido en Guinea. Ustedes pueden sentirse orgullosos, porque han hecho una contribución inestimable a la lucha contra el Ebola en Guinea. No se preocupen por lo de cero casos, lograremos ese objetivo porque ustedes estuvieron aquí. Ustedes han cumplido la misión que les fue confiada por el pueblo de Cuba y por la OMS, y cubrieron las expectativas del gobierno guineano”, señaló en otro momento de su intervención el Dr. Dangou.
A los 24 médicos y enfermeros se les hizo entrega del certificado que acredita que han recibido la formación adecuada para la atención y manejo de enfermos de Ebola. También recibieron un diploma de reconocimiento por su destacada participación en la lucha contra esa enfermedad en la República de Guinea, firmado por el Representante de la OMS, el Ministro de Salud y el Coordinador Nacional de la Lucha contra el Ebola.
La ocasión fue propicia para honrar la memoria de Jorge Juan Guerra Rodríguez, miembro de la Brigada fallecido el 26 de octubre de 2014 a causa de un paludismo. Al minuto de silencio guardado con emoción por los presentes, se sumaron los testimonios que se escucharon a lo largo de la velada, con los cuales quedó demostrado que sus compañeros de lucha supieron honrar el juramento que hicieron ante sus restos mortales: trabajar sin descanso para contribuir con los esfuerzos dirigidos a frenar la epidemia de Ebola en Guinea y evitar así su propagación a otras regiones del mundo.

martes, 19 de mayo de 2015

Hace veinte años

Una breve nota personal. Hace veinte años, un día como hoy, asistí en Dos Ríos al acto de conmemoración del centenario de la caída en combate de José Martí. En ese lugar y de esa manera clausurábamos el Encuentro Internacional que el Centro de Estudios Martianos organizara en Santiago de Cuba, con la presencia de centenares de estudiosos de Cuba y del extranjero. Luego regresamos en vuelo ejecutivo hasta el Cementerio de Santa Ifigenia, en Santiago, donde hicimos la guardia de honor y saludamos a Fidel. Los días previos a la fecha fueron muy tensos, pero aquella fue una de las experiencias más hermosas de mi vida. Han trascurrido veinte años, y parece que fue ayer.